Muy buenas
tardes,
Ya hace unos
meses ya, estoy hablando de mi cambio de estilo de vida y como mis menús
comienza a ser más saludables.
Y como es ya
más que sabido la gran frase de “mens sana in corpore sano”; En este caso, me
centro en la armonía que produce este azul tan intenso que poco a poco va
cobrando fuerza en estos días primaverales.
Hoy quiero
hablarte de una clase que cambio mi vida y la concepción que tenia de mi
cuerpo, hablo de un sistema de entrenamiento físico y mental creado a
principios del siglo XX basado en su conocimiento de
distintas especialidades, uniendo el dinamismo y la fuerza muscular con el
control mental, la respiración y la relajación.
Si, lo has adivinado, hoy quiero hablarte de Pilates.
Hace ya 2
felices años que comencé Pilates y aunque este año lo tengo algo descuidado a
falta de tiempo, es una experiencia que me cambio por dentro y por fuera.
También es
justo decir que como en todo, el profesor que tengas hará que ames o que odies
esta disciplina, y a mí, afortunadamente me toco una profesora maravillosa que
se convirtió a lo largo de los meses en una amiga de esa que quedan pocas.
En fin,
siguiendo con este entrenamiento, cabe decir que lo más común es pensar que
este método es practicado por personas con dolencias musculares, personas que están
en rehabilitación…., sí, yo también lo pensaba y aunque es cierto que los
beneficios son muchísimos, y que es muy recomendable para rehabilitar las
dolencias musculares, no hay que olvidar que el Pilates tiene 7 principios
fundamentales que deben estar siempre presentes:
·
Alineamiento
·
Centralización
·
Concentración
·
Control
·
Precisión
·
Fluidez
·
Respiración
Ahora seguro
que echas mano a tus recuerdos y en tu gym has visto de lejos alguna de estas
clases, y lo primero que te viene a la cabeza es que no es un ejercicio aeróbico
y por tanto no se quema la grasa que tú necesitas para sentirte bien, en serio
que yo también lo creía hasta que en pocos meses reduje varias tallas cuando lo
acompañe con un menú algo más sano y un buen paseo después.
Como antes decía
los beneficios al practicarlos se pueden medir y percibir ya que:
·
Aumenta la
fuerza muscular sin aumentar el volumen
·
Mejora la
flexibilidad y la movilidad articular
·
Mejora la
postura, eliminando malos hábitos y consiguiendo una correcta alineación
corporal
·
Alivia
tensiones, fatiga y dolores musculares (en especial de espalda)
·
Equilibra el
cuerpo, fortaleciendo los músculos débiles y estirando los que han
perdido elasticidad
·
Previene
lesiones
·
Refuerza la
capacidad de concentración y control
·
Mejora la estética general del cuerpo
Increíble,
verdad? Lo único que me queda decirte es que hagas la prueba, que tu cuerpo te
lo agradecerá y veras como te engancha.
No te cortes,
los grupos son muy diversos, y también hay Pilates para embarazas, solo te
recomiendo que elija un buen centro que lleve años impartiendo clases, y ya me
contaras que tal te va.
Buenas y
saludables noches
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